Y bien, el presupuesto a la educación, ja,ja,ja! A veces creo que si fuera mas predecible firmaría las entradas como Carlos Monsivais, en fin que veamos realidades, digo realidades, a la tierna edad de 18 años fui arrancado de mi tierra natal Poza Rica Veracruz y enviado al infierno, si, así fue, se abrió un hoyo en la tierra y fui absorbido a un lugar siniestro, oscuro, y frío como las nalgas de Satán, el DF, la verdad no me quejo de los excelentes amigos que conocí allá, y aunque nunca falta el gandallita con espíritu chingativo y que tristemente se ufana de ello que siempre se atraviesa en el camino en general digo que mis compatriotas y amigos chilangos siempre me trataron mas que bien, hago mención de todo esto para que de alguna forma tomen nota que no soy ajeno a la capital de esta nación y aunque ahora trabajo en provincia y enfrente del mar, (de verdad, desde ayer, salgo de mi oficina y veo el mar, oh! Si el mar, la playa, la arena, las palmeras (recien sembradas resistentes al amarillamiento letal), el sol, ja,ja,ja! Pinches envidiosos! A ver, a ver, ¿Quién salta y dice “yo también”) como sea, pase 8 y algo largos, larguisimos años de mi vida viviendo en el infierno… luego entonces conozco la capirucha, mis practicas profesionales las hice en colgate-palmolive, una migración bastante pedorra de un correo electrónico en aquellos días que la palabra lotus inspiraba todavía respeto, llegue a esa entrevista con una de esas mamasotas que trabaja en esa digna empresa que por cierto estaba muy buena pero tenia cara de naranja agria y limón partido, curiosamente en cuanto le entregue mis papeles la chica sonrió y yo pensé “ya ligue” que madre!, resulto que los otros dos chavos que estaban tratando de entrar eran de la
UNAM (esto lo supe una vez que estaba trabajando y obviamente la invite a salir) decía que su jefe la regañaría si entraba uno de los chavos, la verdad es que hasta ese momento yo tenia un súper concepto de la universidad, digo a veces iba a la biblioteca de ellos, en el chopo siempre hacían eventos culturales, entraba a su laboratorio de sistemas y estaba muy chingón, hasta casa de la chingada pero estaba al pedo, en fin que no entendí lo que paso ahí por que entre otras cosas nadie me explico y yo como fui feliz por 180 días de practicas pues ni panchos hice (si alguien no entiende lo de la felicidad es por que nunca ha trabajado ni en colgate-palmolive ni en procter&gamble), después un cuate metió mis papeles a Palacio de Hierro y tuve la suerte de entrar al área de sistemas de ahí, también llegue y me prefirieron por sobre un vato y una chava que venían de la UNAM, ahí si pude llegar a conocer y llevarme con mi gerente, mismo que tiempo después me hizo este comentario: “yo no contrato gente de la UNAM primero por que soy del politécnico, segundo por que he trabajado con ellos y resultan ser muy conflictivos, tienen problemas con la autoridad y piensan que siguen en la universidad y se pueden salir o dejar de venir a la hora que quieren” quiero hacer mención que hasta donde yo se estas son impresiones personales, francamente dudo y hasta donde yo sabia no existía una política de recursos humanos que impidiera contratar gente de tal o cual universidad, tiempo después deje de trabajar ahí y entre a una empresa de regios,
SCAN, donde los socios o mas bien el dueño era del
TEC, y ¿Qué creen? Ja,ja,ja!! Pues si, aunque aquí no hubo daño colateral, digo no conocí a nadie en la entrevista, pero la persona que me contrato (que por cierto estaba subcontratada kernel) me comento que no contrataban gente de la UNAM, ¡toma perro! ¿Cómo ven? Ahí tuve ocasión de trabajar por primera vez con gente formada en educación publica mi compadre Pedro Pérez que venia del
glorioso politécnico nacional todo un profesional en la extensión de la palabra, compadre no sea puto y déme un beso, sin embargo en este trabajo si pude conocer y alternar con gente de la UNAM, debido a que como dábamos soporte en sitio a varias compañías pues obviamente conocías y trabajabas con los clientes, ahí si pude empezar a conocer a los amigos unamitas… no quiero entrar en detalles particulares por que no hacen nada que no hagan los demás sin embargo no puedo mencionar nada positivo de la gente que conocí, después trabaje con el abuelo mismo que fue profesor de
la Salle y tenia un proceso de selección mas bien sui géneris solo diré que no supe que contratara gente de la UNAM, ya para ese momento tenia mi opinión planteada “NO contraten gente de la UNAM” desde que estoy en
PEMEX (25 de Julio de 2002) mi visión o esta opinión ha cambiado, y ahora entiendo algunas cosas, los unamitas están hechos para las grandes corporaciones burocráticas, y de verdad que son buenos, son ¡vive dios!, deberían ver como devengan el presupuesto, es casi un espectáculo acrobático, o como son realmente bravos para la hora de archivar mamotretos del tamaño del pequeño larousse, de verdad, claro que a mi poca gente me cree, ahora puede decir “NO contraten gente de la UNAM, si son pequeñas o medianas empresas que quieren ver retornar su inversión” eso es lo que yo haria.
No quiero decir que este es mi argumento referente a la reducción del presupuesto en educación, siempre he pensado que la universidad solo es una embarrada de todo lo que puedes aprender en el campo de trabajo que has elegido, también digo que los profesionales así se forman, vale madre que vengan del
ITAM o del TEC o de la UNAM, aquí se va aprendiendo con los madrazos, espero que los de la UNAM sigan leyendo esto y no se encierren en el capullo del orgullo, lo que digo es que ¿para que queremos las mejores instalaciones? ¿para que gastamos tanta lana en equipo que nadie usa o en bibliotecas que están vacías? Digo, ¿para que quiero médicos si no hay hospitales?, no se si a alguien mas le pase o tenga esta impresión, cuando vivía en el DF (claro cuando empecé a trabajar y antes de comprarme mi vocho rojo) tomaba al menos 2 taxis al día, y los fines de semana pues mas, en la semana hablo de unos 15 taxis, y no había semana donde no me topara con la historia del taxista (por que además son replaticadores) que era ingeniero (de la UNAM), y manejando un taxi, digo hay que hacer algo para vivir, pero pregunto, ¿le estaba retribuyendo algo a la sociedad que lo educo en una institución publica? Por que para eso mantenemos la educación pública, ¿no es así?, para que los egresados se integren a la sociedad y aporten los conocimientos que obtuvieron. La alharaca que están armando en el congreso es pura politiquería, ni se esta recortando a la mitad el presupuesto ni siquiera un 10%, si no hay un aparato productivo que absorba a los egresados de universidades publicas o privadas de nada va a servir que se canalice el 8% o el 90% del producto interno bruto a la educación, lo que va a pasar es que ese PIB va a ir disminuyendo y entonces si, el presupuesto se va a ver recortado, ya es hora de dejar de pensar en partidos y en corrientes ideológicas es hora de pensar en México, ya cuando tengamos varo y no haya hambre y nos falte gente en las empresas para contratar que tengamos que traer braceros de Colombia y Argentina (braceras) entonces si, que se avienten las peinetas los señores diputados que se hagan calzón chino y ¿Por qué no? Que tengamos una presidenta en México, si, si, díganme liberal pero en unos cuantos sexenios va a sonar la hora de tener una mujer en el poder y ahí si todos van a andar derechitos aunque no marchen.