EHDP = Enfermera hija de puta
DP= Don Pisador
EHDP: ¿le dolió joven?
DP: no, nomas estaba gritando de desmadre, a ver si espantaba el niño que viene a vacuna
EHDP: uy! Imagínese, un parto duele más!
DP: si, por eso siempre uso condón!
Pues así fue, el fin de semana me dio un miedo doblar la rodilla, pero como siempre mi comprensiva tía Leti me hizo ver mi cobardía con un “ya deja de hacerle al pendejo lo que tenía que pegar ya pego” y ya con esa lógica pues ni para hacerla de pedo.
En estos días de incapacidad recibí muchas llamadas de familiares y amigos deseándome una pronta recuperación y no podían faltar los clásicos remedios:
“Échate miel en la herida” (¿si? ¿Y luego me siento en un hormiguero?)
“Lávate con te de barquilla” (si, así se llama, no maguey rojo, guey!)
“Ponte pomada de la campana” (aja! Y como para que, si no es penetración anal)
“Que no te de mucho el sol” (si, como si pudiera salir de la pinche casa)
Lo que si estuve tomando fueron unas pastillas de ajo que me hacían unos eructos de la chingada, pero pues parece que funcionaron.
La verdad es que tenía toda la intención de escribir algo sobre la toma del congreso y de las FARC de Colombia en Ecuador y la chulada de maíz prieto de los turistas mexicanos por allá, pero sigo esperando a que se radicalice aun mas mi postura para hacer una entrada más bien orientada a como veo situaciones de ese tipo y no específicamente a situaciones de ese tipo.
Bueno, ahora lo que todo México espera, la actualización de las fotos de mi herida.

