martes, 10 de agosto de 2004

Empiezo a recordar

¿y ahora? ¡que tonto!, no importa, empiezo a entender el significado del combate...
Esto puede tornarse muy impersonal, sin embargo creo que para empezar habra que aclarar eso de la verguenza de ser hombre...
Las cosas son asi, esto es solo una voz o un grito de angustia ante el libertinaje de la tolerancia, si hay tolerancia para todos ¿por que no para mi? digo asi como los homosexuales que salen del closet y se sienten liberados, yo quiero proclamar publicamente que soy un macho, si, asi es, y una macho que se siente reprimido por una sociedad orientada a la tolerancia... en fin que despues de este evento ya tendre ocasion de entrar en detalles


El hijo de Peleo, no amainando en su ira, denostó nuevamente al Atrida con injuriosas voces:
— ¡Borracho, que tienes cara de perro y corazón de ciervo! Jamás te atreviste a tomar las armas con la gente del pueblo para combatir, ni a ponerte en emboscada con los más valientes aqueos; ambas cosas te parecen la muerte. Es, sin duda, mucho mejor arrebatar los dones, en el vasto campamento de los aqueos, a quien te contradiga. Rey devorador de tu pueblo, porque mandas a hombres abyectos...; en otro caso, Atrida, éste fuera tu último ultraje. Otra cosa voy a decirte y sobre ella prestaré un gran juramento: Sí, por este cetro, que ya no producirá hojas ni ramos, pues dejó el tronco en la montaña; ni reverdecerá, porque el bronce lo despojó de las hojas y de la corteza, y ahora lo empuñan los aqueos que administran justicia y guardan las leyes de Zeus (grande será para ti este juramento). Algún día los aquivos todos echarán de menos a Aquileo, y tú, aunque te aflijas, no podrás socorrerles cuando sucumban y perezcan a manos de Héctor, matador de hombres. Entonces desgarrarás tu corazón, pesaroso por no haber honrado al mejor de los aqueos.


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2017

Este año que empieza y como casi todos los años he decidido retomar esa extraña costumbre de escribir lo que de repente pasa por la cabe...